Después de más de 10 años de ayudar a otras parejas con sus bodas, hoy estoy feliz de poder compartirte un poquito de la historia de mi boda, que se desarrolló en plena pandemia. No era lo que hubiera querido si me hubieran dado a elegir pero si me preguntan ¿cambiarías algo? mi respuesta hoy es: absolutamente nada (ni siquiera la pandemia).
Fotos por P.D. Love Storyteller

Esta historia se empezó a cosechar en septiembre 2020 cuando me comprometí en con mi novio de 5 años. Nos tardamos mucho en empezar a planear la boda porque secretamente estábamos esperando a que terminara la pandemia pero poco a poco nos dimos cuenta de que seguiría un rato más y decidimos seguir con nuestras vidas.
Decidimos planear una boda muy chiquita (50 personas) y fue fácil porque los dos somos de familias chicas con la mayoría viviendo en el extranjero lo cual nos dio la oportunidad de hacer un festejo con nuestros amigos más cercanos.
Nuestras prioridades
Siguiendo mis propios consejos empezamos por el presupuesto y definiendo nuestras prioridades:
Lugar: El lugar era importante para nosotros, queríamos que fuera diferente, con opción de hospedaje y no muy lejos para evitar riesgos a los que no se hospedaran en el lugar.
Comida y bebida: Nos encanta comer rico y queríamos que así fuera para nuestra boda.
Flores: Si me conoces un poco sabes que AMO las flores (tan es así que tomé un curso y por un momento quise ser florista hasta que descubrí lo pesado que es).
Fotos y video: Momentos congelados en el tiempo. De las pocas cosas que te quedan tangibles después de la boda.
Nuestros invitados: Queríamos que disfrutaran, estuvieran cómodos, felices, que se sintieran especiales y queridos. Tratamos de consentirlos lo más que pudimos con kits anti cruda, agradecimientos y sandalias para las mujeres.
El día de la boda

Curiosamente no estaba nerviosa, hasta que empezaron las fotos y las primeras en la agenda eran las del first look. Me preguntan mucho si conviene hacer las fotos en pareja antes o después de la ceremonia. Yo escogí hacerlas antes por muchas razones, pero hoy, la razón que más me gusta es que fue el remedio para quitarme los nervios. En cuanto vi a mi novio los nervios se derritieron. Nos abrazamos, bailamos y nos divertimos.
Ceremonia
Para la ceremonia queríamos algo corto y personalizado a nuestra manera. Consideramos hacer una ceremonia simbólica pero con el fin de mantenerlo simple y corto dejamos sólo la ceremonia civil con el juez y al final le pedimos a un amigo en común que diera un discurso lo cual le dio un toque super lindo y memorable. Para la ceremonia hicimos intercambio de anillos y no me quedé con las ganas de hacer mi entrada triunfal como novia que hice de la mano de mi mamá con la canción de Canon in D.
Fiesta
Después de la ceremonia los invitados pasaron al coctel y nosotros nos fuimos a tomar más fotos. Hicimos nuestra entrada de novios con la canción de Stole the Show, comimos poco por los nervios, la emoción y yo por un vestido un poco más apretado de lo que hubiera querido. Llegó la hora del baile de novios con la canción de Let’s Stay Together de Al Green y de ahí abrimos pista con CAN’T STOP THE FEELING! de Justin Timberlake. Los dos nos portamos mal y abandonamos la pista (para una pista llena se sugiere que estén los novios) para poder saludar y convivir con cada uno de nuestros amigos. Una vez que estábamos seguros de haberlo hecho, regresamos a bailar. Todos nos decían que el día de tu boda se pasa demasiado rápido. En nuestro caso no fue así, tenemos la teoría de que al ser una boda chica nos rindió el tiempo para estar con todos y evitar esa sensación de prisa.

¿Cómo escogimos la paleta de colores?
Soy de la idea de que una boda debe representar: a ti, tu pareja y lo que son en conjunto. Nos costó trabajo pensar en nuestra historia en colores pero al final optamos por los atardeceres. Son algo que siempre buscamos y valoramos en nuestros viajes que es una de las cosas que más disfrutamos hacer en pareja. De ahí salió nuestra paleta de colores y tratamos de acomodar el horario para empezar la fiesta justo durante el atardecer. Aunque no se veía desde el lugar donde fue nuestra boda, los colores que elegimos lo hicieron estar presente.
Algo que salió diferente a lo planeado
Me preguntan si algo salió mal en la boda o diferente a lo que esperábamos. Siempre contesto que no porque aunque el juez llegó casi 15 minutos tarde, la realidad es que ya nos habían advertido y estábamos mentalmente preparados para esto. Lo que sí nos salió mal (y conste que lo habíamos practicado) es que le puse el anillo a mi novio en la mano equivocada. Nadie se dio cuenta más que nosotros después de unos minutos y discretamente se lo cambió. ¿El culpable? yo digo que él me dio la mano equivocada ;)

Tradiciones que me salté
A parte de entrar a la ceremonia con mi mamá, decidí que por ningún motivo quería damas. La razón de esto es que no quería obligar a nadie a vestirse de alguna manera. Durante la boda tuve cerca a todas mis amigas y de alguna manera fueron mis damas, vestidas cada una a su manera, cómoda y libres para disfrutar el día junto conmigo.
No hicimos bailes aparte del de novios, que para ser sincera nos costó. Ninguno de los dos somos felices siendo el centro de atención pero lo hicimos a pesar de la pena y la verdad lo disfrutamos mucho.
Por último: sí aventé el ramo, pero me salté la liga. En lo personal no soy fan de la tradición y mi novio tampoco así que sin pensarlo dos veces lo dejamos fuera del día.
Lo que descubrí al ser novia
Después de estar a la par de tantas bodas me encantó ser novia, fue algo diferente pero a la vez tal cual lo que me habían contado. Viví todo el abanico de emociones y me encantó cómo un suceso en la vida te puede abrir a tantas experiencias. Lo que más me costó trabajo de toda la boda fue ser novia. Lidiar con el tema del vestido, ver cómo me iba a peinar, etc. Pero también fue lo que más disfruté.
Otro detalle que me impactó al ser novia fue cuando empecé a probarme vestidos y sentirme atrapada y agredida por tela aparentemente inofensiva. El mio, aunque catalogado como cómodo, me torturó ligeramente pero al final le agradezco su bondad de dejar intacta mi independencia de algo tan básico como poder ir al baño sola.

Mi obsesión
Soy de la teoría de que todas las parejas se obsesionan con algo ridículo. En mi caso me obsesioné con el largo de mi pelo. Y cuando digo me obsesioné no lo digo a la ligera. En los últimos 2 meses fui 4 veces a cortármelo, pintármelo y hacer lo que NO recomiendo… probar un tratamiento nuevo 2 semanas antes de la boda. Afortunadamente me rodeé de expertos y no me dejaron hacer lo que yo quería: cortármelo chiquitito y pintármelo - locuras de novia. El colmo fue cuando entré en modo bridezilla cuando un par de días después de haberme ido a cortar un par de centímetros pasé horas viendo fotos del antes y después y en fotos veía la diferencia pero en vivo no. Al final creo que se veía perfecto y fue una obsesión ridícula, pero bueno, cumplí con la casilla de: obsesionarse con algo ridículo.
Cómo afectó la pandemia
La pandemia afectó muchísimo nuestra boda sobre todo el último mes cuando los contagios se dispararon en Enero 2022 (nosotros nos casamos la primera semana de Febrero 2022). Sufrimos de mucho estrés por miedo a que nos diera a nosotros (a mí me acabó dando COVID unas semanas antes de la boda). Luego el estrés escaló a nuestros invitados y no fue fácil sobre todo la última semana. La frase: “Van a ir los que tengan que ir” nos salvó y al final así fue. De los 50 invitados que queríamos llegaron 49, nos consideramos afortunados. Tuvimos que sacrificar algunas cosas como las despedidas y la luna de miel que queríamos no se hizo pero organizamos otra diferente. Al final nos rendimos ante la situación y la boda salió perfecta. Valoramos muchísimo a la gente que nos acompañó ese día y los disfrutamos cada minuto. Siempre les estaremos agradecidos.

Las claves para que saliera perfecta la boda
En retrospectiva creo que las claves para que saliera bien nuestra boda fueron 3 cosas:
Planeación - Le invertimos tiempo, nos detuvimos en los detalles, no tomamos decisiones precipitadas y nos dimos permiso de cambiar de opinión.
Proveedores - Insisto que la clave de una buena boda está en la calidad de tus proveedores. Nos tardamos pero todos los que contratamos cumplieron y excedieron nuestras expectativas.
Soltar y confiar - Siempre he dicho que la actitud de la pareja influye mucho. Los dos somos perfeccionistas y al final no quedó de otra más que confiar en las decisiones que habíamos tomado y dejar lo demás en manos de la vida. Con la mentalidad de que pasara lo que pasara íbamos a disfrutar al máximo nuestro día. Y así fue.
Datos curiosos sobre la boda
- Fue en domingo (de puente)
- Encontré una abeja y una araña viva en la cauda de mi vestido
- De los confirmados sólo faltó una persona el día de la boda
- Nos quedamos un día más porque el hotel nos ofreció un super descuento (tip para comprometidas que se quedan en hotel)
- El ramo se lo llevó la única de toda la boda que no conocía
- Hubo 3 caídas fuertes en la pista (afortunadamente ninguna grave)
- Me puse super bridezilla en las fotos cuando no llegaba mi mamá
- Tomé demasiada agua y tuve que ir 3 veces al baño durante el banquete
- No hice un kit de emergencia, hice una maleta que traía todo lo que podrías imaginar
- Me quedé afónica al final de la noche y me salvó la vida haber llevado Graneodín (en la maleta de emergencia)
Agradecimientos y proveedores que te recomiendo
Antes que nada, este día tan perfecto no pudo haber sido posible sin mi esposo. Estuvo (a pesar de lo que yo hubiera querido como ex Wedding Planner) involucrado en cada una de las decisiones - hasta el color de las servilletas lo escogimos juntos y gracias a eso nuestra boda fue un reflejo de lo que podemos hacer juntos como equipo: algo extraordinario, cuidado, lleno de amor y detalles. Al final cuando más sufríamos decíamos: nos tenemos a nosotros y si tuviera escoger entre tener eso o tener una boda perfecta nos escogería a nosotros siempre. Tengo la fortuna de tener las dos.
Después de eso quiero agradecer a todas las que apoyan a YoComprometida a través de sus compras, comentarios, retroalimentación y sobre todo su presencia porque vivir este camino en su compañía lo hizo aún más increíble. Este proyecto lo empecé para acompañar y al final se me devolvió triplicado el apoyo y la compañía que sentí de ustedes fue invaluable.
Y por último quiero agradecer a cada uno de los proveedores que hicieron que todo lo que queríamos para hace día sucediera:
P.D. Love Storyteller por capturar en las fotos y el video nuestros sentimientos de ese día.
Hotel Hacienda de Cortés por cuidar a través de los años un espacio tan lindo y especial en donde podemos celebrar uniones como la nuestra.
Banquetes Terán por servir comida espectacular y el mejor servicio de meseros que he visto (los invitados no dejan de comentarlo).
Taller Olivo por hacer arte con flores, decorar espacios lindos para convertirlos en espacios espectaculares.
Malet Makeup por hacerme sentir la novia más linda y conservar la naturalidad de mi esencia.
Grissel Fregoso Jewelry por hacerme el tocado y los aretes perfectos (tus diseños nunca fallan).
Boda Nuestra por hacer las invitaciones digitales más lindas, elegantes y prácticas.
Aime por las sandalias más cómodas y lindas que disfrutaron todas nuestras invitadas.
DJ Pepe Manzo por encargarse de la música en cada momento y darle rienda suelta a la fiesta que todos disfrutamos tanto.
Ilumina con arte por hacer que nuestra boda pareciera salida de un cuento de hadas.
Flur Paperie por los accesorios en papel que levantaron la decoración de nuestra boda.
Samantha Recio Eventos por cuidar que todo saliera perfecto ese día.

Recuerdo cuando nos enteramos de la pandemia. El mundo se detuvo y con él, nuestros planes. La incertidumbre nos invadió, pero el amor que sentíamos el uno por el otro era más fuerte que cualquier virus. Decidimos que no queríamos posponer nuestra felicidad y nos adaptamos a la nueva realidad.
Organizar una boda en plena pandemia fue todo un reto. Tuvimos que cambiar de proveedores varias veces, buscar alternativas para la decoración y, lo más difícil, reducir drásticamente la lista de invitados. Fue una decisión dolorosa, pero entendimos que la salud de todos era lo más importante.
El día de la boda, cuando me vi al espejo con mi vestido, sentí una mezcla de nervios y emoción. Todo era diferente,…